Sopa de tomate

¿Cuántas veces te ha sobrado pan de días anteriores? Seguro que has ido a mirar la talega y encuentras restos que podrías usarlos para partir cocos de feria. Duros como el pedernal, imposible de hincarles el diente. ¿Una hartá de veces verdad? Pues para empezar te diré que leyendo estas frases has leído jartá que es la transcripción fonética adecuada para la palabra (ja:rtá) y creo que ya hablé en una ocasión de las diferencias entre una jartá y un jartón, así que no vamos a repetirnos y lo buscáis en anteriores artículos. Y si no lo hice pues ya me lo diréis, no puedo acordarme de todo lo que escribo y no escribo pero lo pienso. El caso es que tienes pan duro del día anterior, si es de la semana anterior, te compras un coco y, lo usas para partirlo. Y si no tiene pan pues lo compras porque hoy vamos a aprender a hacer sopa de tomate y para eso es fundamental tener pan y si es de bollo mejor que mejor, porque es el ideal para darle la textura adecuada a nuestra sopa. La sopa de tomate es un clásico en la cocina de nuestras abuelas que por no tirar no tiraban ni los mendrugos que habían sobrado. Yo tampoco.

¿Tienes pan de bollo en la talega? (me encanta esa palabra). ¿Tienes pan de bollo en la panera? Pues ya va siendo hora que te hagas con una talega o una panera que ya está bien de tener el pan en una bolsa del Carrefú colgada del picaporte de la puerta de la cocina. Sobre paneras podríamos estar disertando una hora, tamaño, materiales, ubicación… De hecho hasta las hay en IKEA (Ordning). Bueno, ¿tienes pan o no? Vale, pues baja a comprar un bollo por cada dos personas. Y mientras tanto voy recordando los ingredientes… a ver, a ver… ya

Ingredientes:

  1. Pan, como ya hemos dicho, medio bollo por persona aunque es mejor que compres uno entero, el panadero no suele vender el pan por medias piezas y te va a mirar raro si se lo pides.  En otro momento te diría que los que están a tu alrededor también, pero ahora la cola se forma como en la EXPO en la puñetera calle. Iba a poner puta calle pero suena muy grosero y lo he omitido.
  2. Tomate, puedes elegir entre comprar tomates de pera o canarios y trocearlos o comprarlo ya troceado en lata. Si te decides por esta segunda opción te recomiendo la marca Martinete y si vas a usar otro mejor que no hagas la sopa de tomate  y te hagas una mascarilla facial para las arrugas. Ya te adelanto que no funciona pero bueno, allá tú con tus tomates y con ellos puedes hacer lo que te salga de los tomates. Yo creo que con medio kilo te da para un bollo. Es fácil consiste en hacer una regla de tres, si un bollo tiene 160 g y necesitas 500 g de tomate por cada cien g de pan… tendrás que multiplicar 500 por 160 y dividirlos por 100 lo que te da un peso de 825 g de tomate por cada bollo de pan que utilices. Pero claro tú no tienes una lata de 825 g de tomate, la tienes de medio kilo así que la cuenta que no hemos hecho no nos sirve para nada.  Tendríamos que hacerla a la inversa y ya no tengo ganas de ponerme a pensar, así que al bollo le cortas los dos picos y a huir (juir)
  3. Un par de dientes de ajo.
  4. Media cebolla si es gorda, en caso de no serlo aplícate el cuento y haz la regla de tres para calcular cuanta cebolla debes añadir a tu sopa. Y si no quieres hacerla con que pongas una cebolla pequeña es suficiente. Si no sabes distinguir una cebolla grande de una pequeña te bajas de YouTube el episodio de Barrio Sésamo donde lo explican.
  5. Un pimiento de freír, verde o rojo según sea tu corazón, verderón o palangana.
  6. Caldo del puchero. La medida dependerá de lo espesa o diluida que quieras tu sopa, a mí personalmente me gusta espesita así que pondré como medio litro.
  7. Un buen chorreón de aceite de oliva.
  8. Sal, azúcar y pimienta. Una pizca, el caldo ya lleva su sal.
  9. Hierbabuena

¿Lo tienes todo? Pues manos a la obra.

Para empezar tenemos que preparar primero la salsa de tomate. Para ello rehogamos en aceite de oliva cebolla, ajos y pimiento verde picados gruesos. ¿Dónde? Pues en un perol de esos que a mí me gustan. Espera que vayan pochándose, no queremos freírlos. Añadimos el tomate triturado, un pellizco de sal y otro de azúcar para corregir la acidez del tomate, y dejamos unos minutos hasta que se reduzca un poco el tomate. Cuando tome color y espese ya estará listo. ¿Qué color debe tomar el tomate? Pues color de tomate frito que pareces tonto ¿Qué color va a tomar?

Esta receta nos vale para cualquier cosa que hagamos con tomate así que memorízala, grábala a fuego en tu cerebro (para los que tengan) o tatúatela en el brazo, no es que quede muy bonito pero si muy original, pocas personas deben llevar tatuadas en el brazo mi receta del tomate frito. Si alguna lo lleva, por favor ni me salude, hágase político de izquierdas, con ese intelecto y esa determinación triunfará. Y por favor, avíseme si llega a algo en política, déjeme tiempo de abandonar este bonito país.

Como iba diciendo antes de que el tonto del bote (de tomate) me distrajera ya tenemos nuestro tomate preparado. Ahora es el momento de laminar el pan en rebanadas muy finitas, cuanto más finas mejor. No es necesario usar un micrótomo de Ranvier para ello, con un cuchillo y habilidad se consigue. Una vez que lo tengas preparado lo vas a incorporar al tomate procurando que embeban bien la salsa removiendo. No te importe que las láminas de pan se rompan, es normal y cuando ya estén bien mezclado añade la pimienta molida (muy poquita, un pizquín) e incorporas el caldo hasta que cubra todo el pan.

Remueve con cuidado mientras sigue cociendo, una cosa es que el pan no se rompa y otra que se haga unas gachas. No se trata de eso, queremos encontrarnos el pan lo más entero posible. Es el momento de corregirlo de sal mientras se va consumiendo el caldo hasta que quede el que tú deseas. Ponle unas ramitas de hierbabuena para que termine la cocción y se aromatice con esa hierba tan buena que cuando la olemos nos recuerda a la sopa de nuestras madres. ¿Cuánto tiempo lo dejas hervir? Yo creo que con seis padrenuestros valdrá. ¿Que eres más de avemarías? Pues también seis. Y si eres de Letanías Lauretanas mejor que la dejes para luego porque se te va a quemar la sopa de tomate. Si quieres añadirle un toque especial puedes cuajarle un huevo antes de servir, y si ya le dejas la yema medio cuajadita… ufffff, invítame a comer por favor. ¡Qué hambre me ha entrado!

Por cierto no pensaríais que iba a dejar esto así. Como diría Súper Ratón, no se vayan amigos que aún hay más. Para quien tenga interés aquí les dejo las Letanías de Nuestra Señora (Letanías Lauretanas)

Señor, ten piedad
Cristo, ten piedad
Señor, ten piedad.
Cristo, óyenos.
Cristo, escúchanos. 

Dios, Padre celestial, 
ten piedad de nosotros. 

Dios, Hijo, Redentor del mundo, 
Dios, Espíritu Santo, 
Santísima Trinidad, un solo Dios, 

Santa María, 
ruega por nosotros.
Santa Madre de Dios,
Santa Virgen de las Vírgenes,
Madre de Cristo, 
Madre de la Iglesia, 
Madre de la divina gracia, 
Madre purísima, 
Madre castísima, 
Madre siempre virgen,
Madre inmaculada, 
Madre amable, 
Madre admirable, 
Madre del buen consejo, 
Madre del Creador, 
Madre del Salvador, 
Madre de misericordia, 
Virgen prudentísima, 
Virgen digna de veneración, 
Virgen digna de alabanza, 
Virgen poderosa, 
Virgen clemente, 
Virgen fiel, 
Espejo de justicia, 
Trono de la sabiduría, 
Causa de nuestra alegría, 
Vaso espiritual, 
Vaso digno de honor, 
Vaso de insigne devoción, 
Rosa mística, 
Torre de David, 
Torre de marfil, 
Casa de oro, 
Arca de la Alianza, 
Puerta del cielo, 
Estrella de la mañana, 
Salud de los enfermos, 
Refugio de los pecadores, 
Consoladora de los afligidos, 
Auxilio de los cristianos, 
Reina de los Ángeles, 
Reina de los Patriarcas, 
Reina de los Profetas, 
Reina de los Apóstoles, 
Reina de los Mártires, 
Reina de los Confesores, 
Reina de las Vírgenes, 
Reina de todos los Santos, 
Reina concebida sin pecado original, 
Reina asunta a los Cielos, 
Reina del Santísimo Rosario, 
Reina de la familia, 
Reina de la paz. 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
perdónanos, Señor. 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
escúchanos, Señor. 

Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, 
ten misericordia de nosotros. 

Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios. 
Para que seamos dignos de las promesas de Cristo. 

 

Hala, a disfrutar con la sopa de tomate. Gracias por acordarte de mi familia y mis difuntos. Están bien, gracias. Los difuntos no, esos están muertos, los otros.

 

 

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