Solomillo relleno

No hay nada más excitante para un cocinillas frustrado que entrar en una buena carnicería y ver los distintos tipos de cortes. ¡Por Dios! Si es que se me apetece todo.  Es ver un solomillo y hacer que vuele la imaginación y te asalten los recuerdos. Recuerdo cuando mi madre encargaba al carnicero que le abriera un solomillo para rellenarlo. En realidad hay muchas formas de rellenar un solomillo, abrirlo, mecharlo o violarlo. Hoy he pensado que lo más ético era abrirlo para rellenarlo de algo típicamente invernal y de temporada, dátiles, pasas y castañas. Habrá quien me diga que, en cocina, está ya todo inventado…. Pues no, y ahora os lo voy a demostrar.

Para rellenar un solomillo de dátiles, ciruelas y castañas, lo primero que necesitas es tener, dátiles, ciruelas y castañas, de no ser así nunca, y repito, nunca, por mucho que lo intentes podrás rellenar un solomillo de castañas, dátiles y ciruelas por mucho que cambies el orden de los productos.

Lo segundo, y  casi que más importante que el relleno es el solomillo, si no lo tienes tampoco podrás rellenarlo de dátiles, ciruelas y castañas. Es más no podrás  rellenarlo de nada.

Pues bien, ya tenemos nuestro solomillo, y todos los ingredientes de lo que lo vamos a rellenar. Te recuerdo, ciruelas, castañas y dátiles, que tanto monta.

En primer lugar vamos a preparar  la carne para que luego podamos enrollarla sin que se nos reviente y deje salir su relleno. ¿Recuerdas? Dátiles, castañas y ciruelas.  Lo primero que debes hacer es retirar el cordón del solomillo, esa parte que algunos le llaman lagartito y otros le llamamos simplemente el cordón. Límpialo bien de restos de grasa adheridos a él y con mucho cuidado de no romperlo ábrelo bien, con un cuchillo jamonero, hasta que tengas una manta de carne (manta o mantita, depende del tamaño del solomillo elegido). Espero que no le hayas dado ningún corte que nos fastidie el invento porque por ahí va a salir todo el relleno. No creo que haga falta que te lo recuerde. Si tienes un martillito de cocina, de esos que son de madera (lo más antihigiénico en una cocina) pues le das golpecitos (al solomillo) hasta estirarlo aún más y dejarlo más fino, así lo podrás enrollar mejor. ¿Que tienes martillo y quieres darte los golpes en la mano?, es tu elección. Yo no lo haría, pero allá tú. ¿Que no tienes martillo y quieres uno? Pues te lo compras, que en el chino de al lado de tu casa seguro que tienen varios modelos y aún no han conseguido vender ninguno desde que lo abrieron. 

Tenemos ya el solomillo perfectamente adecuado para su relleno, ahora lo único que debemos hacer es salpimentarlo, pero sin excesos, no porque lleve más sal lo vas a hacer más sabroso. Extiende el relleno que previamente habrás preparado. Y te preguntarás ¿Qué hay que preparar en las ciruelas, castañas y pasas? Pues mucho. Yo te daría un consejo. De hecho te lo voy a dar, compra castañas pilongas en cualquier semillería, mételas en agua esperando que reblandezcan, en un par de días lo abras conseguido, así que deberás empezar a preparar el relleno por lo menos un par de días antes. Cuece esas castañas para conseguir que se reblandezcan del todo y resérvalas para usarlas cuando vayas a ponerte manos a la obra. Otro consejo importante, si no quieres dejarte un diente en el empeño, es retirar los huesos de los dátiles y las ciruelas. Que como siempre digo, tú puedes hacer lo que quieras, pero yo se los quitaría. Espero, que desde el principio estés entendiendo que las ciruelas a las que me refiero son ciruelas pasas, ¿Que podrías hacerlo con ciruelas frescas? Inténtalo pero por favor hazle fotos al resultado, reírme hace que tenga menos arrugas. ¿Todo preparado? Pues bien, extiende el relleno por la superficie de la carne y empieza a enrollarla hasta obtener un zurullo cárnico que verás que ha cambiado de proporciones con respecto al solomillo habitual. No te alarmes, es normal, está relleno. Esas cosas pasan en la vida, muchas cosas crecen cuando se manipulan en determinadas condiciones.

Espero que tengas en casa un ovillo de hilo de cocina porque de no ser así vas a tener que bajar al chino otra vez. Has buscado en el cajón de los cubiertos y allá al fondo hay uno, suele pasar, lo compraste hace seis años y ahí sigue. Si eso te ha ocurrido te recomiendo que hagas limpieza en el cajón de la cocina, debe ser un museo de la prehistoria. 

Anuda bien el hilo en un extremo y ve envolviendo el solomillo (relleno) para que no se abra durante la cocción. Para ganar tiempo, mientras haces esto deberías de haber ido caramelizando un par de manzanas o tres. ¿Sabes caramelizar manzanas? Posiblemente no, así que te lo voy a explicar. Coge la manzana,  lávala bien, quítale el sellito adhesivo que lleva pues no querrás encontrártelo a la hora de comer y además no aporta sabor alguno. Córtala en seis gajos, a lo largo, retírales las pipas y ponlas a cocer en un cacillo con una pizca de agua hasta que veas que empiezan a ablandarse, pero sin deshacerse. La primera vez no te saldrá, pero cuando lo hayas hecho 124 veces ya verás cómo te salen perfectas. Llegados a ese punto deberías de ir pensando en añadirles el azúcar en cantidad necesaria y suficiente para que caramelice. No pienso decirte la cantidad porque eso depende de lo dulce que quieras que salgan. Más o menos, ello lo vas viendo

Si has ido haciendo un sofrito de cebollita y ajo mejor que mejor porque si no tendrías que ponerte a hacerlo ahora y lo ideal es hacerlo a fuego lento para que formen una salsa más homogénea. Cuando veas que está ya bien sofrito añade el solomillo (el que has rellenado de ciruelas, castañas y… ¿qué era lo otro?… eso, dátiles) y lo vas dorando a tu gusto. Una vez llegados a ese punto añadimos un buen vino tinto (no es necesario que sea un gran reserva) y  las castañas, dátiles y ciruelas deshuesadas que nos han sobrado del relleno y lo dejas cocer durante el tiempo necesario para que el solomillo se haga por dentro y la salsita se consuma y espese. Calculo que con unos 20 minutos tendrás suficiente. No te olvides de ponerle sal porque de lo contrario te quedará muy dulce.

¡Ea!, pues ya has preparado un solomillo relleno típicamente otoñal. Ahora solo te queda presentarlo con la salsita por encima y acompañado de los gajos de manzana caramelizada.

¿Que quieres echarle dos huevos al relleno? Hazlo, son tuyos y con tus huevos puedes hacer lo que quieras, que en cocina todo está permitido.

¿Recuerdas con qué hemos rellenado nuestro solomillo? Si has dicho de pasas, nueces y arándanos, es que no has leído la receta de hoy, pero también lo podrías hacer con ese relleno y te quedaría riquísimo igualmente.

¡Buen provecho! Y enviad fotos del resultado.




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