Ensaladilla rusa

Pobre de aquel que ponga judías verdes en la ensaladilla rusa, porque sobre él caerá toda la cólera de Yahveh” ,Levíticos 3-6. Y continúa… “sus hijos serán maldecidos y los hijos de sus hijos nunca encontrarán la paz” , Ibídem 9-10.

Centrándonos  en estas frases del Antiguo Testamento Apócrifo podemos darnos cuenta del tremendo error que desde el principio de los tiempos cometen muchas personas. Así, en Génesis 18-2 podemos leer: “Y Yahveh nuestro Dios, creó la ensaladilla rusa para el disfrute y gozo del hombre. Y vio Dios que la ensaladilla era buena”.  A continuación también se describe cómo el hombre se separa de la Doctrina en Génesis 26-6, Y viendo el Diablo que el hombre disfrutaba de la ensaladilla rusa aparecióse en sueños a Jacob y le indicó que podría estar mejor si le añadían habichuelas. Y Jacob añadió judías verdes a la ensaladilla modificando la Obra de Dios. Y el Diablo vio que ahí había tema”.

Tan solo con estos ejemplos podríamos empezar a vislumbrar la mano de Satanás en la ensaladilla rusa, pero aquí no acaba la cosa, en el libro del Éxodo 7-8 volvemos a leer: “Y viéndose el hombre con la libertad de añadir cualquier cosa a la ensaladilla, y teniendo a mano aceitunas, le incorporó dichos frutos en su afán por mejorar la obra de Yahveh”.  

Incluso si avanzamos más podemos encontrar una nueva referencia a la ensaladilla rusa, en Deuteronomio 23-1-2  se explica cómo Josías una vez establecidos en Canaán hace un nuevo cambio en la ley… “Y viendo Josías que en aquella tierra abundaban extraños frutos rojos y redondeados, y probándolos y viéndolos agradables al gusto quiso incorporar el pimiento morrón a la ensaladilla. Y el Diablo se vio agradado con ello” .

Si hiciésemos una búsqueda más exhaustiva en la Biblia podríamos encontrar nuevas referencias a tan deliciosa  y tradicional tapa. Y hoy, vamos a preparar la ensaladilla como Dios manda y no como el diablo nos hace maltratarla. 

Nada más tradicional en los bares de nuestra querida España que una tapa de ensaladilla, unas mejores, otras peores, otras lamentables y otras divinas. Nosotros hoy vamos a preparar una ensaladilla rusa clásica, la primigenia, y luego ya podréis irle añadiendo lo que queráis para destrozarla. Así que ve tomando nota que vamos a empezar.

Ingredientes:

  • Un  kilo y medio de patatas. La calidad de la patata va a influir notoriamente en el sabor y la textura de nuestra ensaladilla, así siempre os recomendaré usar patatas nuevas variedad ágata si nos gusta la ensaladilla más cremosa, o monalisa si queremos que la patata quede más consistente.
  • Medio kilo de zanahorias
  • Cien gramos de guisantes cocidos (opcional), me da igual si los sacas de una lata, los compras congelados y los cueces o si son frescos y cocidos por ti. 
  • Aceite de girasol.
  • Aceite de oliva.
  • Huevos frescos para la mayonesa y duros para la decoración (opcional).
  • Sal.
  • Un kilo de limones.

Modus operandi:

Lo primero que debes hacer antes que nada es lavar bien las hortalizas que vas a utilizar, parecen limpias en la tienda, posiblemente hayan sido lavadas antes de distribuirse al comercio, pero nadie quita que esas patatas y zanahorias hayan sido manipuladas por el frutero con las manos sucias o manoseadas por el consumidor al escogerlas. Lávalas, guarro, que no te cuesta nada y en tiempos de pandemia toda la higiene es poca.

Una vez limpias las hortalizas las ponemos a cocer en una olla con agua fría, nunca el agua debe estar caliente cuando introduzcamos patatas y zanahorias, primero porque se achicharrarán y querrán salir corriendo de la olla (principio número uno del veganismo, los vegetales también sufren ¿?) y segundo, en agua fría la cocción será más uniforme y la parte interior de la patata quedará más blanda evitando la rotura de la piel. ¿Por qué es importante que no se rompa a piel? Porque así evitamos que la patata quede acuosa, lo cual es uno de los principales fallos a la hora de hacer ensaladilla.

Mientras cocemos patatas y zanahorias podemos ir preparando nuestra salsa mayonesa. Hacer mayonesa es muy sencillo siempre que sigas a rajatabla los consejos que te voy a dar. El principal es que el huevo debe estar atemperado, es decir que no se te ocurra sacarlo directamente del frigorífico, sácalo un rato antes para que esté a temperatura ambiente y así evitarás que la mayonesa se corte. Pon los huevos en una batidora de brazo, unas gotitas de limón y la sal, ve añadiendo poco a poco el aceite de girasol hasta que vaya ligando. Cuando ya tengas lista tu mayonesa añade un chorrito de aceite de oliva, sin pasarte, que te veo, le va a añadir personalidad a la salsa. ¿Qué te ha quedado demasiado espesa? Lo puedes arreglar poniendo un poco de leche y volviendo a batir, pero sin pasarte, queremos una mayonesa suave, pero no líquida. Será mejor que pruebes con muy poquita leche y vas viendo cómo va quedando la mayonesa. No me fio ni un pelo de lo que  vayas a hacer. La cocina es un arte, hay que hacerlo sin prisas. Si pusiste los huevos que no eran lamento el malentendido, pero hay cosas que te mereces por tonto.

Volvamos a nuestra olla, que tenemos a las patatas olvidadas. ¿Sabes si están cocidas del todo? ¿No? Pues con una aguja de punto o un tenedor mismo pínchalas y comprueba que de centro de la patata y la zanahoria este tierno, si es así es que se han cocido correctamente, en caso contrario deberás de dejarlas un rato más. Cocer patatas no es una ciencia exacta, a veces requieren más tiempo y otras menos.

Cuando tengamos las patatas y las zanahorias cocidas y a nuestro gusto puedes pelarlas y cortarlas en daditos muy pequeños, aunque yo lo voy a hacer de otra manera. No es que no tenga paciencia, es que me gusta más como queda la patata así.

Trocea la zanahoria en cubitos aunque la patata la puedes machacar con un tenedor, no como para hacer un puré, nos interesan que los trozos se noten. Mira, mejor las cortas en daditos porque te va a salir un churro. No me hagas caso, yo la haré así, tú hazla en daditos.

¿Todo listo? ¿Cociste un par de huevos? Jolines creía que era obvio. Bueno, no pasa nada, los cueces ahora, así se van enfriando las patatas para pelarlas. Pero nunca, nunca…. he dicho nunca, las dejes enfriar del todo. Ya te lo explicaré. De todas formas ponerles huevo picado es algo opcional, pero permitido en la ensaladilla.

Ahora, si tienes tus huevos cocidos (los de ave naturalmente), trocéalos y mézclalos con las patatas, las zanahorias y los guisantes (opcional, permitido aunque no necesario) y cuando tengas todo medianamente uniforme y aún templado es el momento de incorporar la mayonesa y mezclar todo bien para que se distribuya homogéneamente por nuestra ensaladilla. Si mezclas la mayonesa con el resto de ingredientes aún estando templados conseguirás que se mezclen mejor los sabores y tanto patata como zanahoria absorban mejor la salsa y quedará más rica y jugosa.

A estas alturas  podrás pensar que ya está todo terminado, ¿verdad? Pues no, aun te queda  presentarla bien en el plato, pero eso ya lo dejo a tu elección siempre y cuando no la vayas a estropear ahora poniéndole aceitunas ni pimientos morrones por encima. Aunque creas que no es más habitual de lo que parece.

Consejo: No la sirvas directamente del frigorífico, si la atemperas un poco conseguirás que se aprecien mejor los sabores. Te lo agradecerán. El frío enmascara los sabores y aporta toques metálicos. Si chupas la cuchara después de servirla también notarás toques metálicos, pero esa es otra historia, con no chuparla tienes bastante. Además, como te ha salido tan buena todos querrán repetir y queda feo que hayas chupado el cucharón. A parte de eso, si la cuchara con que la sirves es muy grande te va a hacer dos “sebauras” en la boca.

Truquis: Incorporar ingredientes a la ensaladilla rusa no solo es un pecado sino que además es un crimen. Aun así hay algunos ingredientes que pueden estar permitidos sin que desvirtúen el plato. A saber, guisantes, huevo duro, gambas, langostinos, atún y pare usted ya de contar.

Si preparamos una ensaladilla rusa de marisco podemos usar el agua de hervir las gambas, langostinos e incluso carabineros para cocer las patatas y las zanahorias, confiriendo parte del sabor a las hortalizas. También puedes incorporar un poco de agua de cocción previamente concentrado  a la mayonesa en lugar de leche si te ha quedado muy espesa, que te quedará.

Si lo que vas a hacer es una ensaladilla de atún puedes hacer la mayonesa con el mismo aceite que lleve el atún en la lata y si fuera insuficiente, que lo será, le añades aceite de girasol hasta obtener la cantidad necesaria.

Otro día hablaremos de las ensaladillas de pulpo y de salmón que también salen riquísimas pero que no se les puede llamar ensaladilla rusa.

Puedes potenciar también el sabor de la mayonesa añadiéndole una pequeña porción de un diente de ajo, pero con cuidado, se trata de hacer mayonesa y no ali oli.

Pensarás que he sido un exagerado comprando limones, no puedes estar más equivocado, pues tenía pensado hacer una rica limonada cuando terminara con la ensaladilla. No tires las cáscaras, las necesitaras luego para los gintonics.

Y con esto y un par de picos de los gordos ya puedo comer mi ensaladilla. Ciao  amigos.




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *