Los españoles somos grandes aficionados a masacrar la cocina italiana, empezando por algo tan universal ya como la pasta. No sabemos cocerla bien, y la verdad es que sólo hay que seguir unas mínimas normas para conseguir sacar todo el potencial a un alimento tan sencillo y básico

1: Compra una buena pasta. La distinguirás porque es rugosa al tacto, no lisa. Esta rugosidad hace que la salsa se pegue bien a la pasta. Hablo de pasta seca, claro no de pasta fresca.


2: Pon abundante agua hervir. En una olla grande, que la pasta quepa con holgura. Añade la sal cuando empiece a hervir. ¿Cuánta agua? Pues aproximadamente para 100 gramos (una ración) un litro de agua, o sea, que si hacemos 500 g, unos 5 litros de agua.

3: Añade sal al agua cuando empiece a hervir. Es importante añadir la sal al agua de cocción, es inútil intentar salar la pasta una vez cocida. ¿Cuánta? Una cucharada sopera por litro de agua.


4: NO PONGAS ACEITE EN EL AGUA, es una manía muy española absolutamente inútil, solo servirá para gastar aceite y que al sacar la pasta el aceite cree una película encima que hará que la salsa no se pegue bien a la pasta.

5: Añade la pasta cuando el agua esté hirviendo, así podrás controlar bien el tiempo de cocción. Si la pones antes de que hierva el agua, no sabrás cuánto tiempo deberás tenerla.

6: Remueve la pasta al principio, no tapes la olla y mantén un fuego vivo para que hierva a borbotones.

7: Fíate del tiempo de cocción que te indique el fabricante, sobre todo si es italiano. Tienes que ser riguroso en esto. En España tendemos a sobre cocer la pasta, si acaso sácala 30 segundos antes del tiempo que te indique el paquete. La pasta se toma al dente, esto es un pelín dura.

8: NO ENFRÍES LA PASTA BAJO EL GRIFO, ¿por qué hacemos eso? Vamos a tomar la pasta caliente, no tiene ningún sentido enfriarla con un chorro de agua fría. Solo haremos esto en caso de que vayamos a tomar una pasta fría, en cuyo caso debemos parar la cocción rápidamente.

9: Pasa la pasta directamente de la olla a la sartén donde estamos haciendo la pasta, mezcla bien y sirve inmediatamente.

10: El agua de cocción de la pasta es un tesoro. Rica en almidón servirá para ligar las salsas que hagamos o hidratarla si se nos ha quedado muy seca. Guarda siempre un vaso y añade un poco a la sartén donde estemos haciendo la salsa. Toma esto como una norma. Hay recetas en que no es opcional lo de añadir agua de la cocción, como con los famosos Tonnarelli Cacio e Peppe o los Espaguetis a la Carbonara (la auténtica, no ese invento con nata que servimos en España).

11: La pasta no espera, a la pasta se la espera. Es un dicho italiano que resume todo. Cuando te sirvan el plato de pasta, empieza a comer, no esperes que sirvan a los demás comensales, así la saborearás en su punto óptimo si has seguido todos los pasos.