Buey de mar al estilo portugués

Siempre ha habido ilusos y lusos, yo siempre me he considerado más de lo primero que de lo segundo, entre otras cosas porque no soy portugués y porque como poseedor de un alma cándida me dejo engañar creyendo que todos van de frente y con buena voluntad. ¡Es que no aprendo!

Disfrutar de vacaciones como antiguamente hacían las familias bien, hoy está al alcance de muy pocos y ya casi que no existen las familias bien. Esos largos períodos estivales de dos y hasta tres meses pasaron a la historia, al recuerdo. Pero es ahí precisamente, en el recuerdo, donde a mí, personalmente, me gusta indagar, volver a traer a mí esas vivencias del pasado. Esos largos, larguísimos veranos en Sanlúcar donde la poesía se hace langostino y la manzanilla agua bendita. Esas tardes de Fanta de naranja y cartuchito de camarones. ¿Estáis ya todos en situación? ¿Os estáis imaginado ese atardecer en Sanlúcar? Pues dejar de imaginároslo porque voy a cambiar el tercio para ir directamente  al Algarve portugués (que redundancia, el Algarve, por mucho que quieras, siempre estará en Portugal. No hay otro Algarve más que este donde ahora estoy sentado) Decir Algarve portugués es lo mismo que decir Gibraltar español. No, me parece que me estoy haciendo la picha un lío y hoy no estoy para desenliarla. Bueno, a lo que iba, ¿quién no ha probado una sapateira recheada en el Algarve? Si tu respuesta es sí, pasa al apartado 2. Si la respuesta es no, haces como hizo Herodes, aunque siempre estarás a tiempo de ir a probarla y pasa también al apartado 2.

Apartado 1. No se puede mostrar la página o el administrador la ha eliminado, pasa al aparatado 2.

Apartado 2. Coge lápiz y papel y ve anotando lo que te voy a decir al pie de la letra, puede ser importante. Empezaremos como siempre hacemos, por el principio.

 En el principio crió Dios los cielos y la tierra.

Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la haz del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la haz de las aguas.

Y dijo Dios: Sea la luz: y fué la luz.

Y vió Dios que la luz era buena: y apartó Dios la luz de las tinieblas.

Si alguien tiene intención de saber qué ocurrió después que lo lea en la Biblia (Génesis 1-15), tampoco es plan de contárosla yo ahora entera.

Ingredientes:

  • Buey de mar cocido.
  • Un huevo duro por cada buey de mar.
  • Salsa mayonesa, en su defecto mahonesa. Si es usted de los que dicen salsa bayonesa le recomiendo que primero aprenda a hablar y segundo, copie 100 veces en una cuartilla la frase “no se dice salsa bayonesa”. Si alguien tiene interés en saber lo que es una bayonesa, aparte de una señora habitante de Bayona, que vaya a una pastelería y pregunte, a poco que el pastelero sea docto en su oficio le contestará que es un tipo de dulce con relleno de cabello de ángel.
  • Kétchup
  • Unas gotas de piri piri portugués (otra redundancia) y en su defecto una gota de salsa tabasco.
  • Cebollita, zanahoria y pepinillo encurtidos.
  • Una ramita de cilantro.

Podría decirte que vayas a la pescadería de confianza a encargar un buen buey de mar (Cancer pagurus) para rellenarlo al estilo portugués. Podía habértelo dicho, pero no. Lo mejor es ir a un almacén de congelados y comprar ya el buey de mar cocido y congelado, no porque me quiera ahorrar el cocerlo sino porque vienen más cargados de coral y eso es lo que nos interesa. A continuación deberías cogerte un huevo y ponerlo a cocer, preferentemente de ave, si lo has hecho con otro no te arriendo la ganancia, andar por la vida con un huevo escaldado debe ser bastante doloroso y si no te lo crees haz la prueba. En caso de que usted, querida lectora, fuese fémina y femenina puede probar con huevo ajeno. Si es fémina pero tiene más pelos en el sobaco que el cazador de  Blancanieves y hace gala de ello, careciendo la más mínima feminidad mírese bien, lo mismo tiene un huevo. O dos. (Acepto críticas, y hasta descalificaciones por este alegato de la feminidad que tan denostada está en estos días de arrieras perroflautas)

No sé por dónde iba, creo que tenía un huevo (de ave) en la mano y estaba a punto de ponerlo a cocer. Supongamos que fuiste previsor y ya lo habías cocido previamente. Mejor así estará frío para cuando empecemos con nuestra receta.

No seas flojo y pélalo así, obtendremos un magnifico huevo duro pelado. Si trituras la cascara y la mezclas con clara de huevo, cola blanca y pipas de calabaza peladas no habrás obtenido más que una masa pegajosa que no sirve para nada, habrás desperdiciado tu tiempo y tu dinero, pero allá tú, es tu huevo, tu cola y tus pipas de calabaza.

Puede que seas de aquellos que en su día compraron una picadora o en su defecto una batidora de brazo con accesorio picador, si es así estás de enhorabuena porque posiblemente sea hoy el primer día que la utilices.

Pues bien, como ya has desempolvado dicho artilugio cocineril vamos a usarlo para poner en su recipiente unos pepinillos, unos trozos de zanahoria y unas cebollitas encurtidas, en la proporción 1:3:1 junto con el huevo duro. Accionamos el interruptor y picaremos finamente los ingredientes citados que mezclaremos con la salsa rosa resultante de mezclar la mayonesa con el kétchup y el piri piri, y lo dejamos reservado en un plato.

Ahora nos vamos a poner con el cangrejo, porque un buey de mar no deja de ser un cangrejo mu gordo, pero que mu gordo. Lo primero va a ser limpiarlo ¿Sabes hacerlo? Pues si sabes sáltate el siguiente párrafo. ¿Que no sabes? ¡ahí te quería ver yo!

Como sabes, hay tutoriales para todo en YouTube y puedes hacer dos cosas, ver como un payo-pony se pelea con un cangrejo o leer mi explicación somera. Si te has decidido por lo segundo seré lo más breve posible como siempre me caracteriza, coge el cangrejo y límpialo. Ya está, ya tienes tu sapateira limpia. ¿Que no sabes? Jolines, te lo explico. Lo primero que tienes que hacer el quitarle el culo, la cola o el abdomen, vamos lo que en una gamba viene siendo la cola, lo que te comes (con perdón), un cangrejo es un molusco al que le ha crecido mucho la cabeza, cosas de la evolución. El abdomen se encuentra replegado en la parte ventral del caparazón. Sus apéndices pueden estar modificados para la natación, para llevar los huevos en las hembras o como estructuras copuladoras en los machos. Muestra una metamerización diferente según el sexo: en las hembras está formado por seis segmentos bien diferenciados, es redondeado y por la parte ventral, en los segmentos 2º, 3º, 4º y 5º lleva un par de apéndices birrámosos cada uno de ellos; en los machos, los segmentos 3º, 4º y 5º están soldados y el abdomen tiene una forma más o menos triangular. Tanto en los machos como en las hembras, el abdomen termina en un pequeño telson, y la línea media abdominal (ventral), ligeramente abultada, lleva el intestino que termina en el ano. ¿Está claro? Luego lo voy a preguntar.

Bueno ya le habéis quitado el culo al cangrejo, a continuación le quitáis los maxilípedos arrancándolos con los dedos. No os preocupes, el cangrejo ya utilizó su póliza del Ocaso, está cocido y ni siente ni padece. Para entendernos, los maxilípedos son las dos palitas que los cangrejos tienen en la boca y le sirven para acercarse la comida. Una vez retirados introduce un dedo presionando hacia abajo, contra el caparazón y tira del caparazón torácico hacia fuera separándolo del cefalotórax que no es más que esa parte del cangrejo que puede usar como cenicero. O sea, vulgarmente “el caparazón”, teniendo cuidado de no pincharte con los cinco dientes quitinosos de la cara antero-lateral del exoesqueleto. 

Yo no sé si hoy aprenderás a preparar un buen buey de mar relleno pero a buen seguro lo sabrás todo sobre la morfología básica externa del mismo. Saber no ocupa lugar salvo que hayas comprado la enciclopedia Espasa y el Cossío y quieras meterlo en tu solución habitacional de 25 metros cuadrados con cocina integrada en el baño.

Ya tenemos nuestro buey de mar separado en dos mitades, a saber, el caparazón y el cuerpo con las patas. Con una cuchara ve limpiando todo el coral que se ha formado dentro del caparazón y lo dejas en un plato, es la base de nuestra receta. Déjalo bien limpio y resérvalo, puesto que luego lo vamos a rellenar con la pasta resultante de unir la carne con la salsa que habíamos preparado previamente. Con el cuerpo haz lo mismo, límpialo de carne y añádela junto al coral. Cuanto más coral tenga mejor nos va a salir la receta de hoy. Si cuando abras el cangrejo lo encuentras semivacío mejor que lo aliñes con un poquito de cebolleta y un chorrito de manzanilla y miga de pan, que también sale muy bueno. Ya sé que no es lo mismo, pero en el mundo de los cangrejos como en el de los humanos no siempre las cabezas están lo suficientemente llenas. Algunos solo tienen lo imprescindible para respirar. No es nuestro caso, mi cangrejo está bien lleno ¿Y el tuyo? Perfecto, lo imaginaba.

Una vez limpio separemos el cuerpo con las patas en dos mitades, porque eso también se come, más aún si le quitas la cáscara (exoesqueleto) para comértelo.

Esa carne y el coral que habíamos sacado lo vamos a triturar con ayuda de un tenedor y posteriormente lo mezclaremos con la salsa que habíamos preparado hasta obtener una pasta ligera y uniforme. Tranquila señora, tranquilo caballero, que ya casi hemos terminado. Solo nos queda rellenar el caparazón con dicha pasta y presentarlo en el plato flanqueado por sus patas y una ramita de cilantro. Si eres un amante del cilantro puedes picar muy finamente, pero que muy finito, una ramita y mezclarlo con el relleno. Acabas de preparar una sapateira recheada al más puro estilo portugués. Solo te queda disfrutarla con los tuyos. Yo lo voy a hacer solo, no quiero compartir con nadie tan apetitoso plato de la cocina lusitana.

Breves consejos para no dejarte un diente. Lo primero que debes hacer es tener cuidado limpiando las tapas, suele suceder que por obtener 0,005 gramos más de carne utilizas tus muelas como tenacillas para marisco. Es un error, te puedes dejar un piño en el intento. Lo segundo que te diré es que el exoesqueleto no se come, está hecho de quitina y esa sustancia como su propio nombre indica es muy dura. Tus piños y encías se resentirán. Ya sé lo que me vas a decir, que es tu cangrejo, tus dientes y tu huevo y con tus cosas haces lo que quieres. De ser así te recomiendo a mi amigo Diego Guerra para reconstruirte el dentamen una vez que te lo hayas dejado en tu cangrejo. Si no sabes el significado de la palabra dentamen es que no estás en el mundo, colega, y lo puedes consultar en “La Lengua de los Nuevos Españoles” de la R.A.E. Por cierto, Diego, ¿me llevo comisión?

No pienses que se me ha olvidado el examen final de zoomorfología cangrejera, lo único que pasa es que me he extendido demasiado y lo dejaremos para otro día. A ver, Peláez,, que no se te olvide recordármelo. No excelso y dilecto señor maestro. Así me gusta Peláez ¡Qué pelota eres!. Siempre a sus pies Don Eduardo. Lo dicho, pelota y medio.




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *