Rafaelillo regresa 622 días después
Alberto Lamelas y Rafaelillo consiguen una oreja cada uno con toros de Victorino Martín

Por Belén Sánchez

Tierra de olivos y de oro líquido. Tierra de toreros y de afición. El coso de La Alameda en Jaén se vestía de gala para recibir a los de Victorino Martín y a tres toreros Rafaelillo, Rubén Pinar y Alberto Lamelas. Una tarde de ilusión, de esperanza y de emociones, pues Rafael Rubio Rafaelillo volvía a vestirse de luces 622 días después de su tremenda cogida. Aquel 14 de julio en Pamplona quedará guardado en su memoria y en la retina de todos los aficionados. Pero San Fermín le tendió su capote y 20 meses después volvió a pisar el albero de una plaza de toros. Y después de tanto esfuerzo, Jaén le recibió como se merecía, con una larga ovación que llenó de emoción al torero, pero sobre todo, al hombre.

Eran las cinco y media de la tarde cuando los alguacilillos salían al ruedo y arrancaba el paseíllo. Tres toreros dispuestos a entregarse en la faena, preparados para emocionar a la afición jienense. Tras un minuto de silencio en memoria de todas las víctimas de la covid-19 y tras romperse el paseíllo, llegaba la tan sonada ovación para el torero Rafaelillo. Tras la cogida de Pamplona quiso volver al ruedo en la Feria de Arlés el pasado año, pero por culpa del coronavirus ese esperado momento no llegó. Jaén ha sido la ciudad que ha tenido el privilegio de volverle a ver y así se lo han querido demostrar.

Salía al ruedo el primero de la tarde de nombre Mistral para Rafaelillo, al que brindó a su mujer e hijas. Un toro cárdeno de Victorino Martín que ya en el capote se quedaba corto en su recorrido. Con humillación y fijeza buscaba los trastos del murciano, con tandas cortas, pues Mistral no le permitía más. Una faena donde se pudo ver el oficio del torero y su veteranía. Su segundo toro reservón y con poca fuerza, no terminó de romper en la muleta. Magistral la cuadrilla de Rafaelillo con sus dos toros. En la muleta, la faena por arriba para sobrellevar la falta de fuerza que le permitió una tanda por el derecho y otra por el izquierdo. Toro de muy buena condición pero sin fuerza. Tras la entrega, el esfuerzo y el oficio de Rafaelillo, una gran estocada y oreja con otra sonada ovación para el torero.

Rubén Pinar salía en segundo turno con un lote muy desigual. En su primero, el de Victorino Martín desarrolló mucho sentido en el inicio de faena de muleta, poniendo la lidia imposible para el tobarreño. En el capote pudimos ver el temple con el que torea Pinar, el mimo con que mueve al toro y un manejo del capote suave donde el de Victorino cogía muy bien los vuelos. Destacar los soberbios pares de banderillas de Ángel Otero. El subalterno estuvo perfecto en toda la tarde, poniendo la plaza en pie. Por la puerta de chiqueros salió Ordenante, cárdeno claro, quinto de la tarde y segundo de Rubén Pinar. En el capote templado del torero pudimos ver la repetición y el recorrido que mostraba el cinqueño. En el último tercio, se vieron tandas largas y con mucho recorrido donde el toro fue de menos a más. Pese a la poca humillación, el toro se entregó a la faena y Pinar lo supo entender a la perfección. El de Tobarra toreó por naturales con mucho temple y faenas muy ligadas. Pena que no acertó con la espada y le privó de una oreja segura y posiblemente la segunda. Al toro se le concedió la vuelta al ruedo, pero el pañuelo salió demasiado tarde y los mulilleros no lo vieron.

El cartel lo cerraba Alberto Lamelas, natural de Jaén. Un día importante para el torero y así lo demostró con su entrega y compromiso. A los dos toros de Victorino los recibió de rodillas. En su primero se lució con el capote desde tablas hasta el centro del ruedo. Una faena muy lucida y dándole su espacio al toro. Un inicio de faena de muleta espectacular con este toro muy encastado, repetidor y con mucha transmisión. Series largas y rotundas por el pitón derecho. Con el izquierdo, Placentino de número 54, se quedaba más corto y en el final de faena bajó la intensidad. Tras un pinchazo Lamelas deja una buena estocada y consigue una oreja. En su segundo toro, el más serio de la tarde, lo recibió muy bien con el capote y lo sacó hasta el medio de la plaza con ejemplaridad, como así lo hizo en su primer toro. No hay que olvidar la gran distancia con la que el torero hace lucir a los toros. Espectaculares puyazos por parte de los picadores en sus dos toros, recibiendo en ambos casos la ovación del público. En muleta el cinqueño se quedaba muy corto y no le permitía realizar largas tandas. Pese a la dificultad, Lamelas con su oficio y entrega consiguió sacarle buenas tandas al de Victorino.

Ficha del festejo: Coso de La Alameda, Jaén. Ganadería Victorino Martín. Hora 17:30h.
Rafaelillo: ovación y oreja.
Rubén Pinar: silencio y ovación (la espada le priva de una oreja y posible segunda).
Alberto Lamelas: oreja y ovación.




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