El mundo del toro, pendiente de Córdoba: Vuelve el duelo Aguado-Roca Rey
Las máximas figuras se reencuentran dos años después de la corrida que consagró al sevillano con el limeño como mero espectador en el ruedo

Las circunstancias, nunca tan cambiantes como en estos tiempos (y la valentía del empresario José María Garzón) han querido que Andrés Roca Rey y Pablo Aguado, las máximas figuras del toreo de la actualidad, se vayan a reencontrar este fin de semana en Córdoba en un festejo mixto con Diego Ventura (Los Espartales para el rejoneador y Núñez del Cuvillo).

Se cumplen justo dos años (10-5-2019) de la eclosión de Aguado en la Maestranza de Sevilla, que llevó aparejada un tremendo rapapolvo (taurinamente hablando) del sevillano al peruano. Le ganó en todo. En la rivalidad en los quites, en apresto delante de los toros, en trofeos y, sobre todo, en una calidad taurina tal que hizo que el descomunal matador de Lima pareciera un novillerito de arrimón.

Primera y única vez que han compartido festejo, Roca Rey se escondió en la enfermería para no tener que ver la salida a hombros de Aguado y rápidamente dio instrucciones a sus apoderados (estaban negociando Pamplona) para no volver a coincidir con el sevillano en lo que quedaba por firmar.

Desgraciadamente, una lesión en Madrid confirmada después en Pamplona acabó con su temporada.

Meses después, cuando aún no sabíamos lo que nos esperaba, se presentaron los carteles de la Feria de Sevilla 2020 y tampoco coincidían. Roca Rey, seguramente obligado por su entonces apoderado -¡oh, casualidad!, el empresario de Sevilla-, renunció a su habitual veto a Garcigrande, sabiendo que Aguado no lo haría. Así su empresa Pagés podía confeccionar un Domingo de Resurrección sin el torero que más se merecía estar: Pablo Aguado.

Conviene recordar que el masca de Pagés, Ramón Valencia, aprovechó la rueda de prensa para arremeter contra Aguado y hacerlo culpable de su ausencia el Domingo de Resurrección, cuando el propio Valencia dio mil vueltas para que no hubiera enfrentamiento. Y, claro, el torero del empresario tenía que estar en el cartel más importante…

Lo que pasó después (covid, temporada atípica) es conocido por todos. Pablo Aguado toreó 5 corridas  y Roca Rey, no pisó un ruedo español -pese a tener compromisos firmados- por las suspensiones que siguieron a la demonizada corrida del Puerto de Santa María.

Estando como están las cosas, no parecía conveniente que las dos figuras se siguieran evitando en 2021 y de no verse las caras pasaron a estar anunciados juntos en carteles de relumbrón como el Domingo de Resurrección en Sevilla, o las Fallas de Valencia. Los dos ciclos se suspendieron y propiciaron que el anhelado reencuentro (¿o revancha?) del sevillano y el limeño haya tenido que esperar hasta el sábado próximo, cuando todo el orbe taurino mirará hacia el Coso de los Califas cordobés.




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