Los béticos alargaron la noche festiva en el real

El calor volvió a azotar el recinto ferial en un día en el que los más béticos alargaron la noche por la victoria in extremis de su equipo

El jueves de feria comenzó calurosamente para todos los que quisieron pasarse durante el mediodía por el Real. Menos densidad de gente que otros días pero con igual intensidad se vivió, el paseo de caballos más tranquilo también.

Toda esta tranquila situación hizo más fácil la entrada en las casetas de grupos numerosos para almorzar o tapear a media mañana. Casetas como Gitanillo de Triana 187 o Joselito el Gallo 193 fueron un auténtico hervidero a la hora de sacar platos de tortillas, jamón o frituras, y por supuesto, mucha manzanilla y mucho rebujito para refrescar gargantas.

Llegada la tarde, en la feria se podía apreciar una gran división en el público: Los que se dirigían a La Maestranza para ver una blanda corrida de Jandilla lidiada por Ferrera, Roca Rey y El Juli, que se quedó con las ganas de una oreja tras exprimir al máximo su primer toro.

El otro grupo lo formaban los futboleros. En torno a las 8 de la tarde oleadas de personas fueron abandonando el albero del ferial para dirigirse a Heliópolis. Betis – Las Palmas fue el partido que mantuvo en vilo a miles de personas presentes en el Villamarín y a otras miles que siguieron el partido, como pudieron, en la misma feria, y que hasta el último minuto no quedaron aliviados con el desempate de Junior Firpo. Tarde de euforia que continuó hasta altas horas de la madrugada luego en el Real.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *