Las lluvias estuvieron presentes en el primer día de Feria y también en el último, con un sábado desapacible. La semana de Feria concluyó con el tradicional castillo de fuegos artificiales

Terminó la Feria de Abril de Sevilla más tranquila de los últimos años, con una notable reducción de incidencias, menos botellonas y probablemente menos público, pero con un magnifico ambiente durante los siete días de fiesta, con buen tiempo en general y temperaturas calurosas. La lluvia ha respetado la práctica totalidad de la Feria si bien estuvo presente en su inauguración y en su despedida, aunque permitiendo a todos los sevillanos y visitantes disfrutar de los fuegos artificiales.