Cayetana pierde seguidores en Twitter a chorro y su cuenta personal rebosa de reproches

Y encima pierden a los buenos…

Pablo Casado presentó una moción de censura y lo hizo contra… Cayetana Álvarez de Toledo. Se ve que no encontró motivos suficientes para presentarla contra Pedro Sánchez o será que vio que esta otra sí la podía ganar por goleada, como así ha sido.

Ahora entiendo por qué tanta alegría de Casado y el PP: creyeron que la moción de censura era contra Cayetana y por eso lo celebran. Un triunfo absoluto. La bancada zurda aplaude hasta arderles las manos a la vez que se desparraman de la risa por el espectáculo.

Cayetana quiso aportar reflexión e inteligencia a una decisión difícil para su partido, pero el PP ha preferido aprovechar la ocasión para pillarle a ella los dedos en la puerta. Ahora son miles los que aprovechan para reprocharle a Cayetana que se haya sometido a la disciplina del organigrama y aceptado votar No.

La disciplina no es mala por sí misma y uno puede aceptar esa distorsión cuando entiende que los objetivos importantes son otros y acepta la encomienda como un mal menor en pos de lo que verdaderamente importa. El problema es que ahora no habrá manera de que Cayetana desarrolle sus impecables argumentos sin que le recuerden su renuncia ocasional y su sometimiento meramente instrumental.

Ninguna necesidad tenía el PP de victoria tan pírrica sobre uno de los suyos, pero así ha acaecido y es difícil de entender que no se escandalicen por ello, así como desconocer que parecida exigencia existe en cualquier formación política, incluida VOX.

A estas horas, Cayetana pierde seguidores en Twitter a chorro y su cuenta personal rebosa de reproches de tuiteros decepcionados por su aceptación, aunque todo el mundo sabe que hay batallas que mejor no emprenderlas si no tienes la posibilidad de ganarlas.

La moción de censura no tenía opción ninguna, pero en cambio existían otras razones que la aconsejaban, según VOX, aunque cabe entender que Cayetana Álvarez de Toledo no era una de ellas y es la víctima inesperada.

No hay contradicción entre defender una postura y que te lamine la decisión de la mayoría, porque entonces sólo cabría fundar 47 millones de partidos, tantos como ciudadanos tenga España, pero a Cayetana le tocará valorar cuándo ha llegado la hora de su defección porque considere que sus principios desbordan los límites impuestos por la dirección de su partido.

Lo que no parece de recibo es que toda la dirección del partido se pegue esta clase de tiros en el pie.

 

….




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *