Todavía están esperando…

Los nazarenos bomboneras de la popular confitería La Campana aún están en el escaparate que da a la plaza, en realidad una confluencia de calles que es para los sevillanos el kilómetro cero de la ciudad. Parecieran aguardar la llegada de la Semana Santa, aquella que pasó sin pasar. Son los nazarenos del desconcierto, la viva imagen de una Sevilla que no hubiera querido moverse del sitio en el que espera se cumpla su mejor sueño.

En cualquier caso, esos nazarenos nunca tienen tiempo exacto, habitan en miles de recuerdos de la infancia de todos, y los inmortalizó como clásicos de las vísperas el director de cine Manuel Gutiérrez Aragón, en la producción de Juan Lebrón y bajo el asesoramiento exquisito de Carlos Colón. Los nazarenos de La Campana protagonizaron una secuencia memorable, grabados desde el interior del establecimiento y mientras los niños los miraban tras los cristales. Corría 1992 cuando nos quedamos con la boca abierta viendo en la pantalla grande “Semana Santa”. Todavía me acuerdo del título que mi querido Fran López de Paz puso al artículo que me envió para publicar en el Boletín de las Cofradías: “Cuarenta minutos en la gloria”. Anda que no…




Share and Enjoy !

0Shares
0 0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *