Juegos de manos

Muchos  -incluso en las galerías de imágenes de cierto periódico-  están considerando como restauradas las manos del Señor del Silencio en el Desprecio de Herodes (La Amargura) que figuran en la fotografía superior de nuestra composición. Piensan que, como las de arriba,  así han quedado las de abajo después de pasar por el taller de Enrique Gutiérrez Carrasquilla. Pero por fortuna el prestigioso restaurador que devuelve impecables y reconocibles a las grandes tallas de la Semana Santa de Sevilla (como ha hecho recientemente con la Virgen de La Amargura y San Juan Evangelista), no hubiera desfigurado hasta el extremo y diferencias que muestran las fotos de nuestra colaboradora Beatriz Galiano, las manos cautivas del Señor, que llegarían incluso a quedar retalladas, sin repleción venal y hasta sin la encarnadura en conjunción con el rostro del Cristo.

Las que se dan por restauradas y que en estos días conforman la talla de Nuestro Padre Jesús del Silencio, no son más que sus antiguas manos, en posesión de la Hermandad y reservadas para casos de necesidad como este. Las actuales, las de abajo, esas sí que son las que está restaurando ahora Gutiérrez Carrasquilla. Y estoy seguro de que, otra vez, hará un magnífico trabajo.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *