El pedestal de los derribados

A Teresa Rodríguez se la quitó de en medio Pablo Iglesias, que ya es decir. Se vio obligada a renunciar al liderazgo de Podemos en Andalucía. En Madrid estaban hartos de las tensiones con su sector Anticapitalistas.

Pero no falla: todo derribado del pedestal de la política, vuelve más tarde o más temprano a buscar una excusa para curarse del mono del foco. Ahí está si no para demostrarlo Inés Arrimadas. Teresa Rodríguez (uno de esos casos en los que las apariencias no engañan) ha encontrado su truco en Colón. Es un juego de manos tan forzado como aprovechar lo ocurrido con la muerte de un negro en Estados Unidos y traérselo hasta la emblemática estatua en Barcelona del descubridor de América. Ni Colau le aguanta la idea de desmontarlo, que también es decir.

Los argumentos de Rodríguez son tan escuálidos en Historia que no merece la pena ni reproducirlos. Ha trincado por el aire como mejor ha podido un puñado de demagogias sobre colonización y esclavitud, y se ha encaramado hasta las alturas de un monumento de enorme valor representativo de Barcelona. Lo de crear problemas subiéndose a cosas de arriba que ocurrieron hace más de quinientos años, es muy propio de quienes no saben resolver con los pies en el suelo los que verdaderamente estamos padeciendo ahora, a junio de 2020. Se ve que 1492 es un pretexto bien fácil para incompetentes de nuestro siglo.

1 Comment

  1. Macarena dice:

    Que pena me da de los niños que tiene que enseñar. Pero dice muy poco de la cultura de nuestra clase política. No tienen cultura, ni trabajo en el que tuviera un jefe, sin princio ni fi. En que manos estamos!!

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