El descontrol del Ayuntamiento colosal

Imágenes como esta se las topan a diario los ciudadanos. En la calle Francos, peatonalizada antes de todas las peatonalizaciones habidas  -incluso las falsas, como en la Avenida de la Constitución-, un coche ha entrado de lleno ayer martes a plena luz del día sobre las dos de la tarde, invadiendo el paso a los transeúntes. Nadie ha dado explicaciones, no ha habido agentes municipales en la zona, demostrándose que la ciudad campa por sus respetos en cualquier momento y la seguridad encuentra su nula aplicación sobre un vacío incomprensible y temerario.

Entre bicicletas y patinetes que a diario circulan a sus anchas en velocidad y fuera de carriles obligatorios, los sevillanos siguen abocados a su suerte de no ser atropellados, salvados muchas veces por escuetos centímetros, los que los separan de caer en desgracia o poder seguir sus caminos. Este diario  -independiente- no va a “santificar” ni a “consagrar” nunca, como hacen otros, al edil Juan Carlos Cabrera, delegado de Seguridad del Ayuntamiento pasarela de Sevilla. No nos cansaremos de denunciar ante la opinión pública su incapacidad para el cargo, que desempeña constantemente mareando la perdiz, dando rodeos, sin ofrecer soluciones eficaces ni dotar a Sevilla de una real autoridad que la proteja de vivir en la ley del Oeste.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *