Bécquer encerrado

Así se encuentran los sevillanos y los turistas a la Glorieta de Bécquer en el Parque de María Luisa, cerrada al público con candados en sus dos cancelas. Es imposible acceder a la misma para contemplar sin verja de por medio el monumento escultórico dedicado por Sevilla al gran representante del Romanticismo literario, autor de las “Rimas” y las “Leyendas”. Al parecer el Ayuntamiento resuelve de esta manera bastante doméstica, más que administrativa, que el conjunto vuelva a ser objeto de ataques y actos vandálicos. Por lo visto el delegado de Seguridad, Juan Carlos Cabrera, otra vez entiende de una manera muy sui generis la eficacia del área que gestiona, sin que la vigilancia -como en el caso de los abusos de bicicletas y patinetes circulando a toda velocidad y a su libre albedrío- sea una posibilidad a considerar. Por otra parte, está ya muy claro para la ciudadanía y ciertas plataformas sociales de peso que el Ayuntamiento está escaso de efectivos policiales. Es un grave problema que no en todos los casos pueden solucionar los candados.



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