El queso manchego “coexistirá” con otro queso mexicano que tiene el mismo nombre en virtud del acuerdo que alcanzaron este sábado la Unión Europea y México para renovar su tratado de libre comercio, según ha asegurado en una rueda de prensa el comisario de Agricultura y Desarrollo Rural, Phil Hogan

“Sobre la cuestión del queso manchego, será reconocido por primera vez como una indicación protegida. Sin embargo, coexistirá con los usos previos y con el queso manchego que se produce en México y con leche de vaca”, ha afirmado el comisario irlandés en la rueda de prensa en la que tanto él como la comisaria de Comercio, Cecilia Malmström, han explicado el acuerdo.

“Las disposiciones específicas sobre el etiquetado garantizarán que no habrá confusión para los consumidores entre el origen o la composición de los productos y cualquier referencia al producto original español no estará permitida”, ha añadido el irlandés.


Precisamente, las cuestiones relativas a la protección de diversos productos europeos en el mercado mexicano ha sido una de las cuestiones que más obstáculos han planteado en las conversaciones, que comenzaron en mayo de 2016.

Finalmente, la UE y México anunciaron este sábado un acuerdo para renovar su tratado comercial actual, que está vigente desde el año 2000. Sin embargo, Bruselas ha explicado que todavía es necesario “atar algunos flecos técnicos” sobre los que los negociadores seguirán trabajando apra que el texto jurídico esté disponible antes de que finalice el año.

En cualquier caso, la Comisión Europea ha informado de que “prácticamente todo el comercio de mercancías” entre ambas partes estará exento de derechos de aduana, así como que las exportaciones agrícolas comunitarias “serán probablemente las más beneficiadas”.

En este capítulo, Bruselas ha destacado que el acuerdo dará acceso preferencial a muchos quesos, sometidos hasta ahora a un arancel del 20%, y ofrecerá “una mejora significativa del acceso para muchos otros” mediante contingentes anuales. También permitirá la exportación de 30.000 toneladas de leche en polvo desde la entrada en vigor, que se ampliarán a 50.000 toneladas al cabo de cinco años.