La ciudad de Almería es ya de manera oficial la nueva Capital Española de la Gastronomía 2019, así lo ha proclamado este miércoles, tras su deliberación, el jurado de estos galardones organizados la Federación Española de Hostelería (Fehr) y la Federación Española de Periodistas y Escritores de Turismo (Fepet). En el fallo han participado estas y numerosas organizaciones e instituciones vinculadas al turismo y a la gastronomía.

La organización de esta mención gastronómica ha resumido en diez las razones que avalan el proyecto “ganador” de Almería. La primera de ellas es el enclave comercial y cultural. La vieja Pechina convertida en ciudad cosmopolita donde se observa “el arte en las calles”, en las barras, en los bares y en los fogones. Todo esto hacen de la ciudad una “patria” de la alimentación mediterránea que “produce y exporta salud”.


La candidatura de Almería ha tenido también el apoyo “sin fisuras” de todas las administraciones. Esto ha permitido definir una “candidatura sólida” y “cargada de actividades”. La ciudad almeriense es también la “despensa de Europa” y un “referente mundial” en la producción hortícola bajo abrigo.

Además, es “estandarte” de la agricultura sostenible y respetuosa con el medio ambiente, lo que resalta su “compromiso verde”. Todos y cada uno de sus productos están avalados por certificaciones de ámbito internacional, esto es una “garantía suficiente para que su huerta sea mayoritariamente demandada”.

A la huerta se une una pesca “de alta calidad”, apreciada por “paladares exigentes”. También Almería crece en la producción de un “excelente” aceite de oliva y de vino, con bodegas que guardan variedad de vinos de calidad. “Su recetario desborda tradición, costumbre y talento”, ha reseñado la organización.

Almería es también una reserva de naturaleza que incluye huerta, sol y territorio de dos mares. Además, apuesta por la “modernidad y el desarrollo continuo”, puesto que también es ciudad de congresos y de deportes como el golf. Es, al mismo tiempo, una ciudad de “historia subterránea”, de culturas diversas y con una red de museos “envidiables”.

Destaca también la “cultura en pequeños bocados”, donde se han mezclado tradición y modernidad en el mundo de la tapa. La tapa permite ofrecer gastronomía en un pequeño formato que ha convertido a Almería en “destino en excelencia”. Su Ruta de la Tapa está declarada de Interés Turístico Andaluz, haciendo así de estos pequeños bocados una seña de identidad de la ciudad.

Esta “tradición renovada”, también incluye nuevas técnicas, depuración y nuevas experiencias que producen una gastronomía “de kilómetro cero I+D+I” que mezcla jugos de carne, fondos de pescado y elementos de cocina tradicional almeriense. Esto es lo que se sirve en los locales de Almería que son “restaurantes con historia”.

En definitiva, es una candidatura “del pueblo para el pueblo” que está constituida por un foto de “ideas y antesala de un proyecto sólido”. Cuenta, además, con el “respaldo incondicional de la calle, del sector hostelero y agroalimentario” que está “volcado”. De su lado, también cuenta con el impulso de la marca ‘Sabores’ y el apoyo de chefs prestigiosos