Las hermandades de Triana y Macarena iniciaron su camino hacia El Rocío esta mañana. La primera agrupa un total de 33 carretas, siendo la corporación hispalense con mayor número de peregrinos. La segunda, 6

Sevilla vivió su segunda jornada rociera. Ambiente festivo y de ilusión. Dos hermandades, en lugares siempre opuestos, demostraron cómo la ciudad refleja el sentimiento más profundo que anida en el sentimiento de una sinrazón. La de unos peregrinos cuyo espacio y tiempo se reduce exclusivamente al camino, al cante y a la oración.

Más allá de cualquier rivalidad, existe un único sentido hacia una misma advocación. La Blanca Paloma es una y aviva en los romeros una devoción que traspasa las fronteras hacia una aldea en la que el creyente deposita el corazón.


Triana a su manera expresa, mediante su “pueblo”, su amor. Macarena es barrio en el que sus vecinos muestran la esencia de un infinito fervor.

Simpecado de la Hermandad de la Macarena, hoy

Simpecado de la Hermandad de la Macarena saliendo de Sevilla

Desde una orilla, “los trianeros te imploran” que los lleves por las marismas cuando llegue nuestra hora…”. Desde la otra, los macarenos envuelven su simpecado desde una humildad propia de la almonteña pastora.

La historia se volvió en Sevilla a repetir durante una jornada en la que todo converge en un mismo fin. Largo sendero por delante para deleitarse al son de cantes entre hermanos que vuelven a aventurarse por ti. La historia se vuelve a repetir. Triana y Macarena van camino de El Rocío para postrarse ante ti.