¡¡¡Buenos días!!!

Buenos días!!! Ayer cumplió 95 años. Si yo tuviera que escribir de ella (que no lo estoy haciendo aunque lo parezca), quienes me tienen por hacerlo bien, comprobarían que no soy para tanto. Su biografía amplia e intensa ha sido una constante e incansable reconquista de su ánimo invencible, una vida levantada tantas veces con tenacidad y voluntad de hierro. Ha sabido mantener, como en la canción, un “maravilloso corazón, maravilloso”, digno de arrodillarme ante sus latidos ejemplares, como si en el pecho llevara un altar donde Dios se guarda como está guardado en pocos seres humanos. Si yo tuviera que escribir de ella acabaría revelando mi pequeñez frente a su grandeza, quedando al descubierto su generosidad inmensa haciendo perder a mis pequeñas entregas. Ha tenido el coraje y el empeño de vivir, de amar a todos, de llorar por todos y de alegrarse y ser feliz por todos. Si me tocara conocer (que sea muy tarde) el momento de su adiós definitivo, procuraré llegar a su despedida calculando que el cura haya terminado ya con la oración impertinente que ruegue por su salvación y suplique el perdón de sus pecados, esa insolente e injusta liturgia en la están tratados por igual ángeles y diablos. ¿Qué más querría Dios que hubiera hecho sino todo cuanto le pidió? La sentiré canonizada sin necesidad de probar ninguno de sus milagros, los tantos que lleva realizados cada vez que convirtió el vinagre que la vida untó a sus labios en besos para la gran familia que ayer le envió sus más sinceras felicitaciones. Que sea un bonito viernes para todos!!!




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *